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QUE TRUMP ESTÉ AHÍ TIENE ALGUNA VENTAJA

Todos los días se oyen y leen lamentos por la marcha del mundo y añoranzas del pasado, como si hasta hace poco rigieran reglas internacionales e imperaran los valores de la democracia y el respeto a los derechos humanos. ¡Ah, esa maravillosa Arcadia ha sido destrozada por Trump, acusado de estar llevando a su país y al Imperio al mismo lugar aborrecible en que están la Rusia de Putin o la China de Xi Jinpin, dos autoritarios que ignoran la democracia!

¿En qué mundo han vivido los politólogos que dicen estas cosas? Siempre me ha intrigado si lo dicen sin creerlo, porque les conviene, o si lo creen, porque les conviene. Repasen la historia del imperio americano y verán que no estamos en el peor momento. Trump es zafio, ignorante, matón, sí. Pero el mundo occidental antes de Trump no era respetable y no se ha echado a perder desde que él llegó. Nunca hubo democracia en EE UU, ni respeto al derecho internacional, ni geoestrategia con reglas, siempre la fuerza fue el argumento final.

En cierto sentido se puede decir que Trump viene haciendo una parte del trabajo que la izquierda no ha sabido hacer:

-Ha puesto de relieve la miseria moral y social del imperio, con una Europa desprestigiada, cuyos líderes reaccionan a las agresiones de Trump besándole el culo.

-Ha puesto más en evidencia qué clase de gente es fabricada por el orden social capitalista. En sociedades de gentes sanas nunca podrían ganar elecciones personajes como Trump, Miley, Ayuso o Abascal, cuyos votantes estaban ahí antes, sólo que más discretos.

-Ha quitado el disfraz al sistema, que ahora se presenta como es: depredador, inmisericorde, brutal, y así ha estropeado la fiesta a quienes predicaban que estábamos en el mejor de los mundos posibles.

-Nos muestra que el problema principal del Imperio es su decadencia, que conlleva irremediablemente el peligro de una tercera guerra mundial. Afortunadamente a China no le interesa la guerra porque con la mera paciencia se acabará imponiendo, pero tal vez eso no baste si a Estados Unidos le llega a resultar la guerra imprescindible.

Los Jeremías que inundan los medios añoran los tiempos en que respetables criminales guardaban las formas que Trump desprecia. ¡Ah, entonces se podía mirar el panorama con cara digna!

NO HAY QUE SER ADIVINO

A pesar de que los analistas políticos se han venido caracterizando por una mirada indulgente, son cada vez más los que, gracias a Trump, empiezan a considerar que algo va mal en el imperio, que el barco de hunde. Pero luego se ponen a hablar de otras cosas y lo olvidan. Si el barco se está hundiendo no cabe analizar ningún suceso o episodio relevante de manera aislada, como si fuera autónomo de esa debacle.

Que el barco de hunde lo vengo diciendo desde hace años pero no porque tenga dotes adivinatorias, sino porque analizo desde la teoría marxista y el sentido común. Los conservadores han impuesto la idea de que el marxismo es cosa de otro tiempo y parece que lo ha creído mucha gente que se dice de izquierdas, incluso muchos que en la intimidad se declaran comunistas.

Cometen un error doble:

Por una parte la teoría marxista está plenamente vigente en su análisis del capitalismo como dictadura del capital disfrazada de democracia meramente formal, sistema de clases en que una de ellas domina y explota a las otras, generador de una lucha que, aunque latente, genera malos efectos sociales, fabricador de falsa conciencia colectiva, abocado a crisis recurrentes, etc. Pablo Iglesias tuvo que llegar a la vicepresidencia del gobierno para enterarse de que el gobierno no es el que manda. Lo habría sabido mucho antes si hubiera leído a Marx, pero claro, ya no se concede tiempo a la teoría marxista en las Facultades de Políticas.

Hay que añadir que no hay ninguna teoría general de la sociedad alternativa al marxismo una vez fracasado el funcionalismo de T. Parsons. Por tanto quienes no utilizan la teoría marxista carecen de teoría, se limitan a decir ocurrencias inútiles por mucho que las adornen de datos y erudiciones. Ocurrencias inútiles.

Si desde la teoría marxista se analiza con sentido común lo que va ocurriendo, se llega fácilmente a la conclusión de que la pugna de Estados Unidos por mantenerse como dueño del mundo está abocada al fracaso:

-China tiene una economía organizada racionalmente en planes quinquenales, controlada por el partido comunista y necesariamente orientada al beneficio del pueblo (en otro caso el partido comunista perdería la adhesión popular, de la que disfruta en grado altísimo). La juventud china estudia, respeta a los profesores, se educa en la familia y la escuela y hay control público sobre medios de comunicación y redes. A esto lo llaman los conservadores falta de libertad.

-En cambio el Imperio capitalista tiene una economía controlada por el mercado, a su vez controlado por las grandes corporaciones, es decir, orientada al beneficio obsceno de esas entidades. La educación de la juventud, que siempre fue mala, ahora ya no depende de la escuela, donde el profesorado tiene que soportar dosis crecientes de desinterés e indisciplina. La escuela ha sido sustituida por las redes sin otro control que el de sus dueños, que no aceptan ninguna interferencia estatal.

-Si hasta ahora, para financiar sus inmensos gastos militares, Estados Unidos ha venido extrayendo riqueza del resto del mundo mediante la dolarización, una deuda impagable y el control de los organismos internacionales creados en los Acuerdos de Bretton Woods, esa situación de ventaja es declinante desde la aparición de los BRICS.

No hay que ser adivino para predecir el futuro.

REGÍMENES AUTORITARIOS

Y viene un amigo y me dice: pero nosotros somos democracias y China (y Venezuela y Cuba) son dictaduras. Lo sabe porque lo ha oído muchas veces a los papagayos que no paran de hablar a un lado y otro de la calle por la que todos transitamos.

Digo a mi amigo que la democracia es sólo una aspiración que todavía no se ha realizado en el mundo. Se realizará cuando la sociedad sea comunista (no haya propiedad privada y cada cual reciba según sus necesidades), algo que no existió en la URSS, no existe en China y es por ahora una utopía lejana. Hoy por hoy en el mundo sólo hay dictaduras: En Occidente dictaduras del capital disfrazadas de democracia, en China dictadura del partido comunista a cara descubierta.

En Occidente el capital lo controla todo, pero hace creer que son los políticos elegidos por el pueblo quienes legislan y gobiernan. Los papagayos no han leído a Marx, y por eso repiten incansables que Trump es el hombre más poderoso del mundo. No saben que en Estados Unidos no manda el Presidente, sino las oligarquías económicas. El Presidente puede tomar decisiones autónomas en todo aquello que al poder económico le resulta indiferente. En lo demás debe plegarse a la voluntad de los grupos oligárquicos. Los políticos de los dos partidos están ahí sobre todo para fingir democracia manteniendo en pie el tinglado de la farsa. Obligados a la continua mentira.

En China las cosas están más claras, no hay tanta necesidad de mentira.

¿DICTADURAS MEJORES Y PEORES?

Para calificar a las dictaduras debemos tomar en cuenta qué finalidad las motiva y qué resultados obtienen.

a) En los países capitalistas la motivación básica es el beneficio del Capital y los resultados son tan desastrosos que Patriotic Millionaires, organización que agrupa a millonarios de países del G-20, insta a los representantes políticos a actuar contra los excesos del capitalismo y la extrema concentración de riqueza en la sociedad, construyendo «un futuro más justo mediante una mayor tributación de los superricos». Estos ricos son conscientes de que “estamos al borde del precipicio. Incluso personas millonarias como nosotras y nosotros reconocemos que la extrema concentración de riqueza supone que el resto lo pierdan todo. No podemos seguir así. Queremos recuperar nuestras democracias. Queremos recuperar nuestras sociedades. Queremos recuperar nuestro futuro”. Pero estos superricos más conscientes no son los que controlan la política del Imperio.

Los menos conscientes tienen diseñada la salida: si la situación se deteriora en exceso hay cambio de juego, es hora de que los movimientos de extrema derecha financiados por el Capital entren en escena. Ahí están los Trump, Milei, y demás tropa facha dispuestos a que sus muchachos, si es necesario, entren en escena con sus puños y pistolas y preparen el terreno a un golpe militar.

b) En cambio las dictaduras de izquierdas tienen por finalidad una mayor atención al bien común y obtienen resultados que dependen de dónde se encuentren, si en la zona de control del capitalismo o libres de ese control. En el primer caso suelen acabar descarrilando por las medidas que toma EE UU contra ellas al margen del derecho internacional. Últimos ejemplos: Cuba y Venezuela.

Distinto es el caso de China. El régimen autoritario chino ha conseguido un progreso económico y social muy superior a todo lo conocido en la historia, y tanto esos resultados como la aceptación del partido comunista por la sociedad china, avalan el sistema por mucho que tuerzan el gesto los politólogos procapitalistas.

HONOR A CUBA

Ahora parece que se acerca el momento en que el criminal matón del norte asfixie por fin a Cuba cortándole la entrada de petróleo venezolano. Me siento por ello obligado a recordar, entristecido, que la Revolución Cubana ha sido una gran epopeya del siglo XX.

MEDIOS Y REDES BAJO CONTROL PRIVADO

Volvamos a la educación de la juventud. Se habla mucho del peligro de las Redes y de la IA, como si una tecnología (que es conocimiento científico aplicado) fuera peligrosa por sí. Las Redes y la IA son artefactos de grandes posibilidades, tanto para el bien como para el mal, dependiendo de cómo se usen. Si son de propiedad privada podemos asegurar que, en el sistema capitalista, harán un daño grande. Los multimillonarios tecnológicos de EEUU han puesto a trabajar sus plataformas contra los candidatos que apoyen regular la IA y a favor de los que defiendan la situación actual de no regulación. ¡Viva la libertad!

Si redes y plataformas fueran de propiedad pública, y estuvieran controladas por instituciones sociales bien diseñadas, serían instrumentos muy beneficiosos.

Pero en el imperio decadente esto es por completo imposible. La UE ha hecho amagos de regular redes e IA y la Comisión Europea ha puesto una multa de 130 millones de euros a la red social de Elon Musk por incumplir sus obligaciones de transparencia de acuerdo a la ley de servicios digitales comunitaria, pero Trump ha calificado de «desagradable» esa multa y ha asegurado que Europa «va por mal camino, muy malo para la gente». ¿Y qué hace la Unión Europea? Dar marcha atrás. A esto sí que se puede llamar “atado y bien atado”… al menos hasta que el imperio caiga.

JUICIO AL FISCAL GENERAL

Vengamos a España. Hay mucha gente justificadamente escandalizada de la desenvoltura con que la judicatura española practica el lawfare a favor de la extrema derecha (PP, VOX y organizaciones afines). Algunos incluso proponen remedios. Comprendo que es triste aceptar que no hay remedio, pero, siendo las cosas como son, no lo hay. ¿Triste? Sí, claro.

EL ODIO

El odio es el reverso del amor propio. A mayor amor propio mayor capacidad de odio. Esto explica una paradoja inquietante: los que más razones tienen para odiar son los que menos odian, y los que no tienen ninguna razón para odiar son los más odiadores. Los ofendidos y humillados no odian porque tienen poco amor propio, nunca se han considerado especiales ni merecedores de privilegios. Enfrente están los privilegiados, sea por nacimiento o por méritos. En la economía de mercado esos méritos dependen de que se ofrezca algo con muchos compradores. Por tanto el éxito de cantantes, modelos, actores y actrices, personajes televisivos, novelistas, será tanto mayor cuanto mejor se conecte con el mal gusto imperante (a salvo las excepciones que se puedan encontrar).

Puesto que todo mediocre afortunado cree que merece su fortuna pero al mismo tiempo teme no merecerla, odia a todo el que la ponga en entredicho o la amenace. A mayor éxito discutible, mayor capacidad de odio. El dios de la biblia es el más grande odiador de la historia, pero ¿por qué? Porque fue un dios mediocre con muchos adoradores, pero siempre temeroso de que no se le adorase lo suficiente.

EJEMPLOS DE ODIO

Ayuso respira odio cuando habla desquiciada contra los políticos que están a su izquierda. Paradójicamente, se aprecia menos odio (y también más apelación a la racionalidad y a la justicia y menos tendencia a la mentira) en quienes defienden los intereses de los desposeídos. Esta es una razón adicional para que aumente el odio en los que defienden los intereses de los privilegiados.

Julio Iglesias es un cursi que cantando canciones que gustan a mucha gente ha conseguido mucha fama y mucha riqueza, algo compatible con que, para gentes con gusto distinto al mayoritario, las letras de esas canciones sean insufribles y su música pedestre. Tan divino se creía que llegó a decir que está por encima del bien y del mal. Las muchas personas que le pusieron en un altar no saben ahora cómo asimilar los relatos que han hecho dos mujeres contratadas por él para que le sirvieran en “sus mansiones”, que así llaman los periodistas a sus casas en República Dominicana, Las Bahamas, etc. El cantante dice en un comunicado: “Niego haber faltado el respeto a ninguna mujer”, pero resulta que durante mucho tiempo ha estado faltando al respeto a muchas mujeres a la vista de todos. Cierto que lo ha hecho por vanidad mediocre, no por odio. En cambio, si son ciertas las acusaciones de dos empleadas, hemos de concluir que es necesario mucho odio para utilizar a seres humanos con tanto desprecio a sus sentimientos. ¿Y por qué puede odiar un individuo que ha tenido tanto éxito? Porque ha comprobado que si no paga no puede obtener lo que querría: la eterna adoración de las mujeres y su total sometimiento. Paga por un sucedáneo. Y odia a aquellas a las que paga de la misma manera que el capitalista odia a sus obreros. Porque esas mujeres y esos obreros pertenecen a un mundo hostil que en cualquier momento puede rebelarse.

¡CÓMO SE ECHA EN FALTA EN ESTOS TIEMPOS UN PARTIDO DE IZQUIERDAS!

En este blog he insistido en que el criterio políticamente rentable para distinguir la derecha de la izquierda es la posición ante el capitalismo. A la derecha están los procapitalistas (llámense como se llamen), a la izquierda los anticapitalistas (llámense como se llamen). Los que ahora se presentan como izquierda (¡a los que la derecha considera extrema izquierda!) no pasan de derecha socialdemócrata muy domesticada. El PSOE ya no llega ni a eso, las políticas socialdemócratas le dan miedo, le quitan el sueño (por ejemplo cuando se trata de resolver el enorme problema de la vivienda que marca la vida de mucha gente). Y sin embargo ahí siguen los que, porque están a la izquierda del PSOE, nos hablan como si fueran de izquierdas. Es una vieja impostura.

Maíllo insta a “ir más allá” de Sumar con el argumento de que Sumar no es capaz de aglutinar una nueva alianza para las generales. El borrador del informe político que trasladará a la Coordinadora Federal carga contra las políticas de un PSOE de “alma neoliberal y atlantista”, pide una agenda de gobierno de “avance real” que frene al “trumpismo” y reclama a la izquierda estar a la altura para afrontar la próxima legislatura.

Irene Montero replica a Maíllo que lo que “fragmenta” a la izquierda es lograr votos para “regalárselos” al PSOE.

Uno queda perplejo. Cuando entraron con Sumar en el gobierno ¿no sabían los de IU que el PSOE tiene alma neoliberal y atlantista? Ahora IU pide superar a Sumar porque teme un fracaso en las próximas elecciones, ahí acaban todas sus ideas. En cuando a lo de dar votos al PSOE, que ahora escandaliza a Irene Montero, ¿no es eso lo que hizo Podemos cuando entró en el Gobierno de Pedro Sánchez? Los de Podemos dirán que no los “regalaron”, y así habría sido con un pacto de legislatura que les hubiera dejado libres para exigir el cumplimiento del pacto y al mismo tiempo para criticar la política de un Gobierno al que no hubieran pertenecido.

En España ningún partido estatal pasa de ser socialdemócrata tibio. Todos dispuestos a pactar con el PSOE so pretexto (falso) de que fuera del gobierno no se puede hacer política de izquierdas. No debe extrañar que la extrema derecha suba y suba. La solución para la izquierda no está en que lleguen a un acuerdo electoral un conjunto de partidos que se sitúan en sus programas por debajo del nivel de la vieja socialdemocracia. Separados o juntos seguirán con sus juegos electoralistas y sus peleas personales por migajas de poder. La única solución es que surja en algún momento un partido de izquierdas con un programa y una estrategia libres de miedo, un partido que se presente orgulloso como partido comunista, y que lo sea, aunque eso le cueste votos. Que no se esconda como anda escondido el PCE en eso a lo que llaman Izquierda Unida. Y que comprenda cuáles son los principales problemas de nuestra sociedad y los exponga a diario sin miedo. Pues para solucionar esos problemas lo primero es convertirlos en tema de conversación colectiva. Hablar de ellos en voz muy alta, moleste a quien moleste.

Si quiere hacer algún comentario, observación o pregunta puede ponerse en contacto conmigo en el siguiente correo:

info@jmchamorro.es